Templos bajo amenaza en Santiago: el robo a dos iglesias reabre el debate sobre la seguridad de la fe

Santiago. La profanación de la capilla católica Divina Pastora y la iglesia evangélica Rey de Reyes, en el sector Ensanche Román II de Santiago, pone sobre la mesa un tema que trasciende lo policial: la seguridad de los templos y el respeto a la libertad de culto en la República Dominicana.
En Divina Pastora ya van tres robos. Esta vez los delincuentes rompieron el protector y una ventana, sustrajeron el cáliz y los velones, y dejaron inservible el sistema de cámaras de vigilancia. En Rey de Reyes cortaron la malla y se llevaron un televisor plasma y una alcancía.
El ángulo político:
- Libertad de culto: la Constitución garantiza el libre ejercicio de la religión; profanar un templo es atentar contra ese derecho.
- Seguridad pública: la comunidad denuncia que el entorno de la capilla está tomado por «piperos» y exige acción policial sostenida, no solo promesas.
- Reincidencia: que un mismo templo sea robado tres veces revela una falla en la prevención del delito que las autoridades deben explicar.

Ana Soraida Martínez, de la comunidad de Divina Pastora, pidió a la Policía Nacional dar con los bienes sustraídos. Su reclamo es el de miles de feligreses: que la fe pueda ejercerse en paz, sin que los templos —católicos o evangélicos— sean blanco fácil de la delincuencia.
La fe y la política se encuentran aquí en un punto claro: proteger los espacios de culto es proteger un derecho constitucional. Las autoridades tienen la palabra.
Fuente: Periódico El Caribe, 20 de octubre de 2026.