Fe, política y cooperación: Iberoamérica recupera en Madrid un texto común sin borrar sus diferencias
La XXX Cumbre Iberoamericana cerró este jueves en Madrid con la aprobación de la Declaración de Madrid, el primer texto de consenso de la comunidad de 22 países desde que la cita de Cuenca, Ecuador, en 2024 terminara sin declaración oficial por las diferencias entre sus gobiernos.
La fórmula que destrabó el acuerdo fue permitir disociaciones puntuales: Argentina, Colombia, Costa Rica y Paraguay se apartaron del párrafo que rechaza la coerción y las medidas contrarias al Derecho Internacional, y Argentina y Paraguay no respaldaron la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial. Argentina dejó constancia, además, de que entiende el concepto de género como referido a los sexos femenino y masculino, según el Estatuto de Roma, y Paraguay lo interpretó conforme a su Constitución. El resto del texto, y sus cuatro instrumentos de cooperación, quedaron aprobados.
El paquete incluye la red iberoamericana de reducción del riesgo de desastres y protección civil —con alerta temprana ante huracanes, inundaciones y terremotos, una materia que toca de lleno a República Dominicana—, la Carta de Movilidad Académica para estudiantes e investigadores, la Carta de Cuidados y Apoyos para las familias que atienden a niños, envejecientes y personas dependientes, y la Estrategia de Cooperación 2027-2030.
«Es absolutamente normal» que haya puntos de vista particulares, dijo el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, para quien la de Madrid fue la cumbre «de la reafirmación». El rey Felipe VI sostuvo al clausurarla que la comunidad iberoamericana es el contrapunto de un tiempo geopolítico marcado por los bloques. República Dominicana estuvo representada por el presidente Luis Abinader, que ofreció al país como sede del centro que impulse la alianza regional de inteligencia artificial. La próxima cita será en Honduras, en 2028.
Foto: Europa Press.

