«Que Dios ponga sus manos sobre él»: Abinader pide a todo el país orar por la salud del papa León XIV
El presidente Luis Abinader pidió este jueves a todo el pueblo dominicano unirse en oración por la salud del papa León XIV, cuya audiencia con el mandatario en el Vaticano tuvo que ser cancelada porque el pontífice fue sometido a una cirugía. «Que todo el pueblo dominicano, junto a nosotros, agarre nuestras manos y rece un Padrenuestro por la salud del papa», expresó.
El llamado se hizo en los jardines del Vaticano, donde Abinader, acompañado de la primera dama Raquel Arbaje y de la delegación dominicana que lo acompaña en su viaje a Roma, elevó una plegaria ante la imagen de la Virgen de la Altagracia, madre protectora del pueblo dominicano. «Para que se recupere, que Dios ponga sus manos sobre él y que pueda visitarnos en la República Dominicana, como ha sido nuestra intención», manifestó el gobernante, según reportaron la agencia EFE y medios dominicanos.
Una oración que fue más allá del pontífice
El momento de recogimiento no se limitó a la salud del Santo Padre. Abinader también pidió por las familias dominicanas —las que viven en el país y las que están en el extranjero—, por la paz y la unidad de los hogares, y hasta encomendó sus propias responsabilidades de gobierno: «Señor, sabiduría para gobernar, rectitud en mis decisiones, fortaleza en las pruebas y un corazón atento a los más pequeños».

El pontífice fue intervenido quirúrgicamente el pasado 13 de octubre para extirparle un tumor pulmonar, y según los informes médicos divulgados, evoluciona favorablemente. Aun así, la Santa Sede suspendió sus audiencias, incluida la que tenía prevista con el presidente dominicano para este jueves 15 de octubre.
Pese a la cancelación, Abinader mantuvo la esperanza de que la visita papal a la República Dominicana —prevista para 2027— siga en pie: «Va a depender de su salud, pero la intención está», dijo tras reunirse con el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, a quien entregó formalmente la invitación.
Reflexión: la fe como puente
Hay gestos que trascienden la política. Cuando un jefe de Estado se arrodilla en oración ante la Virgen de la Altagracia y pide a todo un pueblo que rece con él, la fe deja de ser un asunto privado para convertirse en un puente: entre un país y su Iglesia, entre el poder y la humildad, entre la preocupación por un pontífice enfermo y la esperanza de recibirlo en casa. Que esa oración colectiva, más allá de credos y partidos, nos recuerde que lo más humano —pedir por la salud de otro— también es lo más cristiano. Fuentes: EFE, Noticias SIN, El Caribe.